lunes, 12 de marzo de 2018

inteligencia emocional

 Esta nueva entrada voy a hablar de cómo reconocer los sentimientos


Cómo reconocer los sentimientos




Tienen un amplio vocabulario emocional que les ayuda a saber expresar exactamente cómo se sienten y ponerlo en palabras. Además, tienen lo que llamaríamos “empatía”, es decir, ponerse en los zapatos de la otra persona y sentir lo que siente el otro. Reconocen las expresiones y el lenguaje no verbal de las demás personas para interpretar qué es lo que sienten y sacar toda la información posible de ello.





como expresar los sentimientos 



Al reconocer las emociones y los sentimientos propios es más fácil que sepan qué tienen que hacer o cómo tienen que comportarse. En este sentido, expresan sus emociones y sus pensamientos de una manera más honesta consigo mismos y con los demás. No se callan sus emociones, las escuchan y conocen qué quiere decir cada emoción en cada contexto. Saben regular la intensidad de sus emociones y expresarlas en la forma justa, tal y como ellos quieren. Son los dueños de su expresión emocional, no meros peleles a merced de sus emociones desbocadas.


En las dificultades 
La personas con alta inteligencia emocional se caracterizan por tener una personalidad firme y no tomarse demasiado a pecho los comentarios ajenos. No se llevan las amenazas a lo personal y saben diferenciar entre hechos y opiniones. Diferencian las críticas constructivas de las críticas que sólo pretenden hundirlos y saben alejarse de comentarios despectivos que sólo traen destrucción. Saben distinguir entre los ataques y cómo reaccionan ante esos ataques y deciden hacerlo de la forma menos dolorosa para ellos mismos


la perfección no existen 

Saben que nadie es perfecto y que la perfección es una ilusión que lleva a tener expectativas demasiado distorsionadas respecto de la realidad. No persiguen hacerlo todo bien a la primera. Saben que todo forma parte del 
proceso de aprendizaje y que errar es humano. La perfección es una trampa, una manera de retenerte y mantenerte en la parálisis por el análisis.




Saber cuidarse 
Duermen lo suficiente, hacen deporte, se alimentan bien, mantienen relaciones sanas, se alejan de los problemas, buscan el bienestar… Saben qué conductas les benefician y no dudan en hacerlas. Saben a dónde le conduce tener apatía en sus vidas y son conscientes de que sólo tenemos un cuerpo y una vida. Como decían los griegos, Mens sana in corpore sano (“una mente sana en un cuerpo sano”). Toda persona con alta inteligencia emocional cuidará su cuerpo de la misma manera.





Ver la vida en positivo 


 Las personas altamente inteligentes emocionalmente so conscientes de su entorno y no se centran demasiado tiempo en lo negativo. Prefieren mantener el foco en lo positivo de cada situación, incluso cuando tienen problemas. Practican la disociación y ven la situación desde distintos puntos de vista para encontrar una solución. No se agobian con los problemas y se hunden sino que ponen todas sus energías en aquello que pueden hacer para resolver la situación, aquello que sí depende de ellos y que tienen bajo control. Ante toda dificultad, existe algo positivo en lo que enfocarse.



gente que se rodea de gente positiva 
“Dime con quien andas y te diré quién eres” es algo que tienen claro las personas con alta inteligencia emocional, por eso se relacionan con gente soñadora, personas optimistas y con energía positiva. Se alejan de personas tóxicas y vampiros energéticos que sólo quieren arrastrarlos a su visión negativa de la vida. Al tener buenas vibraciones y rodearse de gente positiva, ven el mundo desde una perspectiva más sana y que favorece la creatividad. Suelen relacionarse con personas que sean buenas influencias y que les llenen.

 Saber decir que no



Saber decir que NO es un paso de gigante si quieres aspirar a tener alta inteligencia emocional. Estas personas ponen límites cuando es necesario y defienden sus valores ante todo. Laasertividad es saber decir aquello que sientes y quieres respetando tus derechos y los de los demás. 



Aprende a valorar 
 No centran su atención en aquello que les falta sino que valoran lo bien que están con lo que ya tienen. Las personas con alta inteligencia emocional tienden a evaluar positivamente su vida, sus relaciones, su trabajo y su estatus económico aunque no sea el que ellos querían. No sienten frustración por lo que aún no tienen, prefieren enfocarse en lo que han avanzado y lo que ya poseen. Valoran las experiencias que les da la vida y que les hacen ser como son.
Aprender a pasar pagina 




 Han aprendido a cerrar etapas y a no revivir continuamente aspectos del pasado, positivos o negativos. Viven en el presente y no se atormentan continuamente por lo que pueda venir en el futuro. Eso les lleva a sufrir menos ansiedad y estrés. Ser inteligente emocionalmente requiere saber cuándo ha terminado una etapa de tu vida y comienza otra, sin dejar de crecer por el camino.

aprender a conocer nuestras debilidades
 Saben cuáles son sus virtudes y sus puntos fuertes, pero también conocen profundamente cuáles son sus debilidades y sus puntos débiles. Esto viene de un proceso de autoconocimiento profundo (un conócete a ti mismo en toda regla). Las personas con alta inteligencia emocional tratan de mejorarse a sí mismos  continuamente, manifiestan valores altos en resiliencia (la capacidad de reponerse tras una caída). Aun con limitaciones, no dejan de querer conseguir sus sueños y crecer por el camino.
Aprender a cambiar 

Saben que cambiar forma parte de la vida y que negar el cambio es negar la vida misma. Abrazan la incertidumbre y aceptan que hay cosas que no pueden controlar. Agradecen las oportunidades que les brinda la vida para cambiar y reinventarse, siempre en un proceso de mejora constante. Cambiar pensamientos, formas de actuar, creencias… todo forma parte del viaje del desarrollo personal.


proactivos no reactivos  

Las personas con alta inteligencia emocional son proactivas, es decir, se mueven antes de que la situación lo exija. Proponen planes, estrategias, se plantean objetivos, etc. Tienen una mentalidad y una actitud de éxito y actúan en pos de sus objetivos marcados. Miran la vida desde una perspectiva de aprendizaje, no de victimismo. De esta forma no se resignan a un papel pasivo en sus vidas sino que “cogen el toro por los cuernos” y son ellos los que escriben su destino. No esperan a que la vida mueva ficha, se mueven ellos 
aprender a emplear sus energías

Saben gestionar su tiempo de trabajo y su tiempo de ocio, su tiempo de estudio y su tiempo de relax. Establecen horarios, planifican tareas y definen objetivos. No les importa cancelar planes si con ese tiempo pueden hacer algo prioritario para ellos. Conocen cuáles son sus valores y los riegan continuamente. Emplean su tiempo y sus días en aquello que les apasiona y lo dan hacia los demás como un regalo.




lunes, 5 de marzo de 2018