Cómo reconocer los sentimientos
Tienen
un amplio vocabulario emocional que les ayuda a saber expresar
exactamente cómo se sienten y ponerlo en palabras. Además,
tienen lo que llamaríamos “empatía”, es decir,
ponerse en los zapatos de la otra persona y sentir lo que siente el otro.
Reconocen las expresiones y el lenguaje no verbal de las demás personas para
interpretar qué es lo que sienten y sacar toda la información posible de ello.
como expresar los sentimientos
Al
reconocer las emociones y los sentimientos propios es más fácil que sepan qué
tienen que hacer o cómo tienen que comportarse. En este sentido, expresan
sus emociones y sus pensamientos de una manera más honesta consigo mismos y con
los demás. No se callan sus emociones, las escuchan y conocen qué quiere decir
cada emoción en cada contexto. Saben regular la intensidad de sus emociones y
expresarlas en la forma justa, tal y como ellos quieren. Son los dueños de su
expresión emocional, no meros peleles a merced de sus emociones desbocadas.
En las dificultades
La personas con alta
inteligencia emocional se caracterizan por tener una personalidad firme y no
tomarse demasiado a pecho los comentarios ajenos. No se llevan las amenazas a
lo personal y saben diferenciar entre hechos y opiniones. Diferencian las
críticas constructivas de las críticas que sólo pretenden hundirlos y saben
alejarse de comentarios despectivos que sólo traen destrucción. Saben
distinguir entre los ataques y cómo reaccionan ante esos ataques y deciden
hacerlo de la forma menos dolorosa para ellos mismos
la perfección no existen
Saben que nadie es perfecto y
que la perfección es una ilusión que lleva a tener expectativas demasiado distorsionadas respecto
de la realidad. No persiguen hacerlo todo bien a la primera. Saben que todo
forma parte del
proceso
de aprendizaje y que errar es humano. La perfección es una trampa, una manera
de retenerte y mantenerte en la parálisis por el análisis.
Saber cuidarse
Duermen
lo suficiente, hacen deporte, se alimentan bien, mantienen relaciones sanas, se
alejan de los problemas, buscan el bienestar… Saben qué conductas les
benefician y no dudan en hacerlas. Saben a dónde le conduce tener apatía en sus
vidas y son conscientes de que sólo tenemos un cuerpo y una vida. Como decían
los griegos, Mens sana in
corpore sano (“una mente sana en un cuerpo sano”).
Toda persona con alta inteligencia emocional cuidará su cuerpo de la misma
manera.
Ver la vida en positivo
Las
personas altamente inteligentes emocionalmente so conscientes de su entorno y
no se centran demasiado tiempo en lo negativo. Prefieren mantener el foco en lo positivo de cada situación, incluso cuando tienen
problemas. Practican la disociación y ven la situación desde distintos puntos
de vista para encontrar una solución. No se agobian con los problemas y se
hunden sino que ponen todas sus energías en aquello que pueden hacer para
resolver la situación, aquello que sí depende de ellos y que tienen bajo
control. Ante toda dificultad, existe algo positivo en lo que enfocarse.
gente que se rodea de gente positiva
“Dime
con quien andas y te diré quién eres” es algo que tienen claro las personas con
alta inteligencia emocional, por eso se relacionan con gente soñadora, personas
optimistas y con energía positiva. Se alejan de personas
tóxicas y vampiros energéticos que sólo quieren arrastrarlos a
su visión negativa
de la vida. Al tener buenas vibraciones y rodearse de gente positiva, ven el
mundo desde una perspectiva más sana y que favorece la creatividad. Suelen
relacionarse con personas que sean buenas influencias y que les llenen.
Saber
decir que NO es un paso de gigante si quieres aspirar a tener alta inteligencia
emocional. Estas personas ponen límites cuando es necesario y defienden sus
valores ante todo. Laasertividad es saber decir
aquello que sientes y quieres respetando tus derechos y los de los demás.
Aprende a valorar
No centran su atención en aquello que les falta sino que valoran lo bien que están con lo que ya tienen. Las personas con alta inteligencia emocional tienden a evaluar positivamente su vida, sus relaciones, su trabajo y su estatus económico aunque no sea el que ellos querían. No sienten frustración por lo que aún no tienen, prefieren enfocarse en lo que han avanzado y lo que ya poseen. Valoran las experiencias que les da la vida y que les hacen ser como son.
Aprender a pasar pagina
Han
aprendido a cerrar etapas y a no revivir continuamente aspectos del pasado,
positivos o negativos. Viven en el presente y no se atormentan continuamente
por lo que pueda venir en el futuro. Eso les lleva a sufrir menos ansiedad y
estrés. Ser inteligente emocionalmente requiere saber cuándo ha terminado una
etapa de tu vida y comienza otra, sin dejar de crecer por el camino.
aprender a conocer nuestras debilidades
Saben
cuáles son sus virtudes y sus puntos fuertes, pero también conocen
profundamente cuáles son sus debilidades y sus puntos débiles. Esto viene de un
proceso de autoconocimiento profundo (un conócete a ti
mismo en toda regla). Las personas con alta
inteligencia emocional tratan de mejorarse a sí mismos continuamente,
manifiestan valores altos en resiliencia (la
capacidad de reponerse tras una caída). Aun con limitaciones, no dejan de
querer conseguir sus sueños y crecer por el camino.
Aprender a cambiar
Saben
que cambiar forma parte de la vida y que negar el cambio es negar la vida
misma. Abrazan la incertidumbre y
aceptan que hay cosas que no pueden controlar. Agradecen las oportunidades que
les brinda la vida para cambiar y reinventarse, siempre en un proceso de mejora
constante. Cambiar pensamientos, formas de actuar, creencias… todo forma parte
del viaje del desarrollo personal.
proactivos no reactivos
Las personas con alta
inteligencia emocional son proactivas, es decir, se mueven antes de que la
situación lo exija. Proponen planes, estrategias, se plantean objetivos, etc.
Tienen una mentalidad y una actitud de éxito y actúan en pos
de sus objetivos marcados. Miran la vida desde una perspectiva de aprendizaje,
no de victimismo. De esta forma no se resignan a un papel pasivo en sus vidas
sino que “cogen el toro por los cuernos” y son ellos los que escriben su
destino. No esperan a que la vida mueva ficha, se mueven ellos
aprender a emplear sus energías
Saben
gestionar su tiempo de trabajo y su tiempo de ocio, su tiempo de estudio y su
tiempo de relax. Establecen horarios, planifican tareas y definen objetivos. No
les importa cancelar planes si con ese tiempo pueden hacer algo prioritario
para ellos. Conocen cuáles son sus valores y los riegan continuamente. Emplean
su tiempo y sus días en aquello que les apasiona y
lo dan hacia los demás como un regalo.



















